Jay está a cargo de su hijastro más joven, Imani, mientras sus padres están fuera. Cuando Jay se entera de que Imani ha estado chupando pollas en la escuela, no tiene más remedio que poner el pie en el suelo y ser la figura disciplinaria que Imani necesita. Le tira los pantalones y le da una paliza, pero esta disciplina sólo le da más vueltas a Imani. Ella quiere que su hermanastro la golpee más fuerte, y ella puede sentir que su coño se empieza a mojar. Ella tiene la oportunidad de jugar con él más tarde cuando le muestra cómo ella chupó pollas de otros chicos en la escuela. Jay sabe que no debería hacerse una mamada de su hijastro, pero sus labios envueltos en su polla es una sensación que no está listo para darse por vencido. Las cosas se ponen muy intensas cuando Imani quiere ser tratada como la chica mala que es. Jay da a Imanis deseos, dejando a su esposa en el sofá. Él la excita y la disciplina de nuevo antes de follarle el coño.